Bueno pues ahí va un nuevo capítulo de la "Vivir en Cow´s Lane" (tiene chiste el nombre de la callecita,eh?). Resulta que la otra noche llega a casa el amigo gay (Charles=The boss) ,un poco pasado para variar, y se encuentra que los peques le han cogido sus sábanas limpias. Monta en cólera y decide tirar por la ventana del balconi todas las pertenencias de los susodichos, pero comete el error de escribirles una nota dandoles pistas de la ubicación del los objetos volantes. El caso es, que cuando "El Peque 2" (Geofree=yonky2) llega a las tres de la mañana y lee en la nota que sus cosas están en la basura, monta a su vez en cólera y decide esparcir toda el bin por el salón, como si toda la mierda que tenía cupiese en unl cubo, ¡Iluso!. Al no hayar sus pertenencias comienza a dar patadas a la puerta del gay, que como es gay está acojonao y no abre. Entonces salen de la habitación "El Peque 1" (Yorann=yonky1) y su novia-rubia-peligrosa-cortadora-de-brazos y se bajan a recoger las cosas del container. Suben, unos cuantos gritos y patadas más y cuando parece que se está haciendo la paz, aparecen en excena unos antiguos amigos míos:La Garda. Los peques se fueron a denunciar y el gay abrió la puerta, claro...y a mi que se me había olvidado ya mi estrecha relación con el Garda Des Roges,jejeje.
El caso es que este va a ser el últmo episodio con estos protagonistas, porque por fin they are move!!! (sólo los peques, el Boss permanece)...de todas formas, como dice el Gran Javi, los nuevos habitantes de la casa prometen. Él, irlandes, pequeño, divertido y aficionado a la astroligía. Ella, italiana, como una camionera y con tamaño camionera. Eso sí, la Play2 no falta nunca.
Por cierto, una sóla noche sin ellos y he conseguido dormir 9 horas del tiron y volver a tener vena creativa,
12 julio 2006
01 julio 2006
Bloody Dunday
Belfast.06: Nos metimos en la boca del lobo sin saberlo y con la debíl escusa de tener cara de turistas despistados. Lo que vimos y pasamos pone los pelos de punta a cualquiera. En el barrio Protestante marcha Orangista incluída. La zona residencial, una ratonera con una única salida, ya que las puertas que sirven para atravesar los eternos muros que los separan de los Católicos, estaban cerradas a cal y canto (mas bien algunas estaban soldadas). Pitadas desde los coches y sensación de no deberiamos estar aquí. En el Barrio Católico murales más amables y sarcásticos. Al llegar a la calle principal una hoguera en medio de la calle para impedir el paso de vehículos, alimentada por niños para evitar detenciones policiales, pero a las órdenes de sus progenitores. Otra vez la única salida. Y nosotros únicos extrangeros en la zona mirando abobados sin saber que dirección tomar, como en shock. Un naker pasado de vueltas nos interpela echandose mano a la parte de dentro de su chaqueta como si fuera a sacar un arma. Los adultos reunidos ante la barricada le paran los pies y uno de ellos nos incita a abandonar la zona señalandonos claramente el camino. "Estabais dando un paseo, ¿verdad?. Os Habeis perdido y ahora no sabeis como volver al centro, ¿verdad?. La dirección es esa y ya os vais, ¿verdad?" . Y tanto que verdad. Nos ponemos en marcha según las indicaciones y vemos aparecer un coche de bomberos. Sorprendentemente a 50 metros del fuego frena en seco y da la vuelta. Paz y tregua vuelven a ser palabras vacías. Así estan las cosas en La Tierra Alta.
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