Alguien me dijo una vez que el tiempo es como el dinero...yo nunca he tenido mucho ni me ha importado mucho el perderlo o ganarlo. A veces el tiempo carece de importancia, porque todo pasa tan deprisa que no te da tiempo a medirlo, pero irremediablemente el tiempo pasa, que no se acaba, y llega la hora de volver. La experiencia vivida ha sido tan intensa que me hubiera gustado poder compartirla. Tengo ganas de dar las gracias a alguien por haberlo hecho posible y es que es lo que voy a hacer, aunque sea fuera de tiempo. Una sonrisa vale más de mil regalos, para quien sabe apreciarla, y puedo asegurar que yo la tengo ahora mismo. GRACIAS.
Me voy a ver como nacen las tortugas en la playa, sola, sin televisión, sin cámaras de video, sólo tiempo para estar…
16 noviembre 2006
14 noviembre 2006
Cuestión de suerte
He conocido a alguien a quien le ha cayó un rayo el último día de sus vacaciones en Australia y sobrevivió. 6 meses ingresado con fallo multiorgánico en una clínica y dos años en silla de ruedas. Su médula espinal está chamuscada en dirección ascendente, por lo que puede mandar las órdenes a sus piernas, pero éstas no son capaces de informarle de su posición en el suelo. Se llama falta de propiocepción. Ahora está aprendiendo a andar y no lo hace nada mal, aunque tenga que mirar cada paso que da. Impresiona. Está claro que la suerte es relativa...
Llegada a Barcelona desde el aeropuerto de Girona en bus. Hay que coger el metro para ir a la Plaza de Cataluña, desde donde salen los autobuses al aeropuerto de la ciudad Condal. Objetivo: Intentar conseguir un Pasaporte Express, porque el tuyo, en vigor hasta Enero, necesita una fecha de caducidad de 6 meses para viajar a las tierras del Nilo (podría teorizar sobre la estupidez, pero no lo haré). Estación Arco del Triunfo, las bolsas en el suelo, la tuya entre las piernas (que nadie piense mal :). Un despistado se acerca a preguntar algo en Inglés patatero, con un mapa del metro en las manos. Cuando te das cuenta la bolsa con todos los carnets que te identifican como ciudadano, la cámara de fotos, la pasta...vamos "The Bag", ha desaparecido. Where is my bag??!!!. Sales corriendo escaleras arriba agarrando al falso despistado y le repites la pregunta. No hay respuesta. Tiene que haber un cómplice. Sigues la carrera, saltando la ruleta de entrada, escaleras eternas hasta la salida. Allí 4 paisanos te dicen que hace un rato ha salido alguien, pero que no se han fijado. A lo lejos una figura. Corres los 400 lisos sin estar segura de si la tira verde que ves cruzando su espalda, es un espejismo antes de llegar al desierto ó realmente pertenece a tu bolsa. Lo alcanzas. Le das dos toquecitos en el hombro, y diciendo con voz entrecortada: "Perdona, eso es mío", le arrebatas "The Bag" y vuelves al metro entre las ovaciones de los 4 espectadores. Exausta llegas a la Comisaría del aeropuerto donde te confirman que mañana por la mañana tendrás el pasaporte. Noche entre pasajeros que te recuerda a una vivida hace un año en otro lugar. Al día siguiente, dos horas antes de que tú avión salga para Aswan, un cartel en la oficina: "Por motivos informáticos hoy no se realizan Pasaportes". Te dan ganas de llamar a algún contacto ducho en el tema para ver si soluciona el problemilla, porque lo de apagar y encender ya lo han probado, pero como no hay tiempo coges un taxi al Prat, donde finalmente consigues el preciado documento en apenas 10 minutos, mientras te preguntas porqué en Madrid tardan 3 días...y no me mordí ni una uña!! (agujetas si que tube, si ;). Suerte??
He tenido la suerte de vivir en la Tierra Media durante casi un año. He vivido con timadores y con yonkis, me han interrogado, robado, acosado y casi violado. He trabajado de cajera, de cleaner, de friega platos y de camarera. Me he roto dos huesos y me han partido en dos, dos veces, con sólo una llamada de teléfono. He cogido 26 aviones (bueno 24, que aún me quedan 2). He conocido todo tipo de gente y he hecho algunos amigos. Volví y me fuí, for good (o no?).
Llegada a Barcelona desde el aeropuerto de Girona en bus. Hay que coger el metro para ir a la Plaza de Cataluña, desde donde salen los autobuses al aeropuerto de la ciudad Condal. Objetivo: Intentar conseguir un Pasaporte Express, porque el tuyo, en vigor hasta Enero, necesita una fecha de caducidad de 6 meses para viajar a las tierras del Nilo (podría teorizar sobre la estupidez, pero no lo haré). Estación Arco del Triunfo, las bolsas en el suelo, la tuya entre las piernas (que nadie piense mal :). Un despistado se acerca a preguntar algo en Inglés patatero, con un mapa del metro en las manos. Cuando te das cuenta la bolsa con todos los carnets que te identifican como ciudadano, la cámara de fotos, la pasta...vamos "The Bag", ha desaparecido. Where is my bag??!!!. Sales corriendo escaleras arriba agarrando al falso despistado y le repites la pregunta. No hay respuesta. Tiene que haber un cómplice. Sigues la carrera, saltando la ruleta de entrada, escaleras eternas hasta la salida. Allí 4 paisanos te dicen que hace un rato ha salido alguien, pero que no se han fijado. A lo lejos una figura. Corres los 400 lisos sin estar segura de si la tira verde que ves cruzando su espalda, es un espejismo antes de llegar al desierto ó realmente pertenece a tu bolsa. Lo alcanzas. Le das dos toquecitos en el hombro, y diciendo con voz entrecortada: "Perdona, eso es mío", le arrebatas "The Bag" y vuelves al metro entre las ovaciones de los 4 espectadores. Exausta llegas a la Comisaría del aeropuerto donde te confirman que mañana por la mañana tendrás el pasaporte. Noche entre pasajeros que te recuerda a una vivida hace un año en otro lugar. Al día siguiente, dos horas antes de que tú avión salga para Aswan, un cartel en la oficina: "Por motivos informáticos hoy no se realizan Pasaportes". Te dan ganas de llamar a algún contacto ducho en el tema para ver si soluciona el problemilla, porque lo de apagar y encender ya lo han probado, pero como no hay tiempo coges un taxi al Prat, donde finalmente consigues el preciado documento en apenas 10 minutos, mientras te preguntas porqué en Madrid tardan 3 días...y no me mordí ni una uña!! (agujetas si que tube, si ;). Suerte??
He tenido la suerte de vivir en la Tierra Media durante casi un año. He vivido con timadores y con yonkis, me han interrogado, robado, acosado y casi violado. He trabajado de cajera, de cleaner, de friega platos y de camarera. Me he roto dos huesos y me han partido en dos, dos veces, con sólo una llamada de teléfono. He cogido 26 aviones (bueno 24, que aún me quedan 2). He conocido todo tipo de gente y he hecho algunos amigos. Volví y me fuí, for good (o no?).
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