19 abril 2007
Vampiro
Durante mucho tiempo he creído que lo que me gustaba era la sangre. Durante 7 años pensé que las ER eran el campo profesional al que quería dedicarme. Para llenar el tiempo y el bolsillo, decidí volver a aventurarme en el mundo de la noche, aunque de manera menos intensa. Tras dos meses me he dado cuenta de que me causa ansiedad. Ahora entiendo porqué me dejé de morder las uñas cuando dejé mi trabajo. Ser un bicho nocturno es duro para el cuerpo y para la mente. Espero que mi cuerpo me perdone, porque mi mente va a dormir todas las noches.
16 abril 2007
Desde el respeto (sobre la vida)
Me sorprende cada día la mediocridad de la gente. Basta el ejemplo: Ella era una amiga que rondaba en nuestro grupo. Llegó el día que encontró un tío, se casó, se mudó a un chalét y se compró un perro. No volvió a dar señales de vida excepto para las cenas de fin de año. Le faltaba el niño/a. El azar hizo que necesitase inseminación, motivo por el cual asumo que realmente lo quería, porque a todas vistas la forma natural da más placer. El caso es que la niña llegó y el grupo de amigas fue a hacerle una visita. Le preguntaron que necesitaba. Como si de una boda se tratase dijo que tenía de todo, sugirió un "Vale regalo". Manda huevos. Al grupo de amigas no le gustó la idea y decidieron comprar ropita de esa que nuestras abuelas denominaban crecedera. A una de ellas se le ocurrió la idea de regalarle un árbol, para que pudieran plantarlo en el jardín del chalet y que creciese con la criatura. El elegido fue un pequeño olivo.
Al llegar el momento de las ofrendas la chaquetita de Agata Ruiz de la Prada fue la más alabada, mientras el pequeño olivo fue relegado a un rincón, sin ni siquiera ser mirado.
Imagino que se lo comerá el perro y que los amorosos padres educarán a la pequeña en el maravilloso mundo del consumismo. Tiene que haber de todo y ser original está pasado de moda.
Al llegar el momento de las ofrendas la chaquetita de Agata Ruiz de la Prada fue la más alabada, mientras el pequeño olivo fue relegado a un rincón, sin ni siquiera ser mirado.
Imagino que se lo comerá el perro y que los amorosos padres educarán a la pequeña en el maravilloso mundo del consumismo. Tiene que haber de todo y ser original está pasado de moda.
14 abril 2007
Desde el respeto (sobre la muerte)
Acabo de llegar de mi primera visita a un tanatorio. Han sido 30 horas y 1200 km de experiencia cultural. Aparentemente es un sitio donde se junta a la gente para hablar y recordar al fallecido y para apoyar a las personas más cercanas, pero en el fondo es un método de que estas personas acaben tan agotadas que tengan que esperar varios días para recuperarse y asumir lo que ha pasado.
¿Cómo se puede provocar al dolor de esa manera?. Cada abrazo causa dolor, cada nuevo visitante incita al llanto. Toda la noche en vela, rodeados de gente que no para de hablar, sin saber muy bien de qué, que se reencuentra y de paso se cuenta su vida. Después llega la hora de la misa y el cura pasa el cepillo y se me abren los ojos más aún. 3 creyentes en la sala. Y luego las despedidas donde todo se vuelve a desbordar. Se acaban los clinex y las botellas de agua marca Agua Viva. Es un acto social que no he comprendido.
He visto llorar a gente a la que quiero y he decidido que no quiero esto cuando pase a ser parte del medio. No quiero un velatorio, ni mucho menos una misa. Quiero que planten un árbol con mis cenizas en el hueco y que quien lo necesite se despida de mi, rodeado de montañas y escribiendo lo que piensa en un cuaderno. Yo ya no estaré allí, pero será entretenido leerlo después.
¿Cómo se puede provocar al dolor de esa manera?. Cada abrazo causa dolor, cada nuevo visitante incita al llanto. Toda la noche en vela, rodeados de gente que no para de hablar, sin saber muy bien de qué, que se reencuentra y de paso se cuenta su vida. Después llega la hora de la misa y el cura pasa el cepillo y se me abren los ojos más aún. 3 creyentes en la sala. Y luego las despedidas donde todo se vuelve a desbordar. Se acaban los clinex y las botellas de agua marca Agua Viva. Es un acto social que no he comprendido.
He visto llorar a gente a la que quiero y he decidido que no quiero esto cuando pase a ser parte del medio. No quiero un velatorio, ni mucho menos una misa. Quiero que planten un árbol con mis cenizas en el hueco y que quien lo necesite se despida de mi, rodeado de montañas y escribiendo lo que piensa en un cuaderno. Yo ya no estaré allí, pero será entretenido leerlo después.
09 abril 2007
La insoportable estupidez del ser
Los seres humanos que se incluyen en esta afirmación tienen un día señalado y es el llamado April Fool´s day. Viene a ser lo que en España se conoce como el Día de los Inocentes, pero a lo bestia, ya que incluso la BBC lanza sus mensajes especialmente dedicados a los crédulos. Aunque claro, si nos ponemos a profundizar sería como los cuentos que cuenta S.D. en el Diario de la Noche de Telemadrid. Hay dos historias que me han gustado especialmente, la del arbol de los Spaguetty y la del Wopper para zurdos. Por cierto que para celebrar la estupidez me he ido al Burger King a comer un Wopper y me sorprendido a mi misma comiéndo con la mano izquierda.
Confirmado: Chorrea igual.
Confirmado: Chorrea igual.
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