Fiordos + salmón + glaciares + cascadas + lagos + montañas + casas de madera + arboles + ríos = Noruega. Se puede hablar de todo esto, de los "marcos incomparables" en naturaleza pura y de mucho más, pero para eso están las fotos, así que voy a contar la cara B de viajar al pais del queso marrón que sabe a toffe. Imprecindible:
- El coche: Alquilamos un Ford Focus ranchera y nos dieron un Audi A4 S-Vagon con unas ruedas más anchas que las de un tractor. La incongruencia de un pais de coches de lujo es que la velocidad máxima habitual es 70-80 km/h, con lo cual piensas: ¿para que narices necesitan estos peazo carros?. Entonces descubres que los asientos tienen calefación individual para el trasero y llegas a la conclusión de que los noruegos no son tontos, no. Con esas ruedas el coche ni se mueve aunque sople un viento huracanado, así que el único peligro en la carretera es quedarse sopa a 70 ó cruzarse con un ser del bosque, pero para eso están las señales varias de peligro: alces, ciervos, vacas, ovejas, renos, trols...
- El tom-tom: ¿Como coño llegaba la gente a los sitios de nombre impronunciable e indicaciones ausentes antes de tener este increíble aparatito?. Por supuesto que terminas cogiendo tirria a Antonio/Marta con su manía de hablar a destiempo, contandote lo que tienes que hacer 3 rotondas por adelandado, ordenandote que subas al ferry y perdiendo la señal en los millones de túneles del camino. La verdad es que voy a echar de menos sus voces cuando vaya sola en el coche, dan taaanta compañía!!
- El i-trip: Alucinante invento. Conectas la radio en un punto sin emisión y ya tienes toda la música de tu mp3 en el coche. Me lo apuntaré mentalmente en mi lista de deseos ( junto con el i-pod, claro ;)
- Las botas: Buenas y a prueba de agua. Necesarias para no despeñarse por los acantilados y porque es un pais para andarlo.
- La maleta: Da igual el tamaño, lo importante es el relleno. Fabada, embutido del bueno, sopitas de sobre, te-café...vamos, un variado de dieta mediterranea, para no perder todos los Nk (ñoquis/pinchis) por el camino.
- Las sábanas: Es curioso pero no admiten sacos de dormir ni en los albergues ni en los campings. Te dan un super edredón muy nórdico, pero si no llevas sábanas te toca pagarlas.
- La ropa: Puedes caminar 4 horas en tirantes o que te caiga una nevada, así que hay que capear.
- El antimosquitos: Increible pero cierto, hasta te hacen dudar de si las camas tinen chinches..pero NØ, esto es Noruega!!
Estos han sido los consejos de la abuela chuchufleta. El año que viene si el tiempo lo permite habrá que ir más al norte, hasta el Círculo Polar, donde los renos campan a sus anchas. Como dijo Chris desde la K-Oso:
"En ese estado de lucidez alucinada, no solo vieron las imágenes de sus sueños, algunos vieron las imágenes soñadas por otros. Eso es de Gabriel García Márquez , Cien Años de Soledad. Parece que hay precedentes de este intercambio de sueños. Quiero decir, ¿será así ahí fuera? ¿Quizás soñemos constantemente los sueños de otros? ¿No será que el mundo del subconsciente es realmente colectivo? ¿No son tus miedos mis miedos? ¿No son tus deseos mis deseos? ¿No bebemos todos de la misma copa humana?".
11 agosto 2007
Ban-caja
Visitar un banco para pedir una hipoteca es en general una tarea no agradable. Te piden información sobre tu vida y obra, tan privada que resulta casi incómodo, mientras te ocultan información sobre las pequeñas condiciones que te amargarán la vida durante 40 años y que condicionarán tú existencia. En resumen, intentan vender su producto. Es curioso, porque mi experiencia a pesar de todo esto no ha sido tan mala, digamos que ha rozado lo divertido.
Mi primera visita de 3 fue con la Caixa. La entidad me invitó a una deliciosa brocheta de cebón acompañada de un refresco y un cafelito, así que no me puedo quejar. La subdirectora, la gran Pi, me hizo tomar contacto con la realidad.
La segunda visita fue promovida por la promotora-vendedora, de nombre Cuca, que por supuesto me quiere endosar el minipiso, que no están las cosas para perder un cliente ilusionado y su comisión correspondiente. Así que con toda confianza y llamandome Bea, me organizó una cita con la famosa hipoteca a 50 años de la CAM. Esta si que fue divertida. Resulta que como tengo 33 y más allá de los 80 debe ser delito que te time un banco, el plazo se reduce a 47 años. Lo más funny fue el Euribor+1, salí de la sucursal muerta de la risa.
La tercera fue con el BBVA. También cita patrocinada por Cuca. Estos tienen una teoría más racional, basada en que nadie con mi edad que se compra una casa de 49 metros termina viviendo en ella y liquidando al completo la correspondiente hipoteca, por lo cual te ofrecen una cuota fraccionada, que viene a ser que reservan para el último pago el 30% del valor de la casa+intereses y un periodo de carencia, que viene a ser que no pagas mas que intereses durante los 2 primeros años. Para que estas "interesantes" condiciones se cumplan, tienes que pasar una especie de tribunal denominado "de riesgos", jajaja...¿quíen coño se va a arriesgar por mi?.
Pues bien, después de unas semanas de stress de leve a moderado, de llamadas insistentes de la Cuca, de consultas con la almohada y otras autoridades y sin tener aún la respuesta del tribunal, he pensado por mi misma despúes de recoger las opiniones vertidas sobre el tema: ¿Voy a ser más feliz por tener una casa en posesión de mis facultades?. La respuesta está en el aire...
Mi primera visita de 3 fue con la Caixa. La entidad me invitó a una deliciosa brocheta de cebón acompañada de un refresco y un cafelito, así que no me puedo quejar. La subdirectora, la gran Pi, me hizo tomar contacto con la realidad.
La segunda visita fue promovida por la promotora-vendedora, de nombre Cuca, que por supuesto me quiere endosar el minipiso, que no están las cosas para perder un cliente ilusionado y su comisión correspondiente. Así que con toda confianza y llamandome Bea, me organizó una cita con la famosa hipoteca a 50 años de la CAM. Esta si que fue divertida. Resulta que como tengo 33 y más allá de los 80 debe ser delito que te time un banco, el plazo se reduce a 47 años. Lo más funny fue el Euribor+1, salí de la sucursal muerta de la risa.
La tercera fue con el BBVA. También cita patrocinada por Cuca. Estos tienen una teoría más racional, basada en que nadie con mi edad que se compra una casa de 49 metros termina viviendo en ella y liquidando al completo la correspondiente hipoteca, por lo cual te ofrecen una cuota fraccionada, que viene a ser que reservan para el último pago el 30% del valor de la casa+intereses y un periodo de carencia, que viene a ser que no pagas mas que intereses durante los 2 primeros años. Para que estas "interesantes" condiciones se cumplan, tienes que pasar una especie de tribunal denominado "de riesgos", jajaja...¿quíen coño se va a arriesgar por mi?.
Pues bien, después de unas semanas de stress de leve a moderado, de llamadas insistentes de la Cuca, de consultas con la almohada y otras autoridades y sin tener aún la respuesta del tribunal, he pensado por mi misma despúes de recoger las opiniones vertidas sobre el tema: ¿Voy a ser más feliz por tener una casa en posesión de mis facultades?. La respuesta está en el aire...
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