18 marzo 2008

Inventado √

Los gatos caseros tienen la puñetera costumbre de zamparse las plantas ornamentales de sus dueños, lo cual es una jodienda cuanto a uno le gusta poner un punto verde en su vida. La teoría es que los felinos son carnívoros puros, pero en libertad ingieren parte del contenido intestinal de sus pequeñas (o grandes) víctimas, que son en general hervívos, con lo que obtienen los nutrientes de los que carece su dieta cazadora. Pues bien he investigado hasta obtener una fórmula magistral para evitar que nuestros mininos se coman las Kentias, Bambues, Calas, etc. Receta: 1/2 vaso de agua + 20 guindillas callenas machacadas con sus pepitas. Se pone todo a macerar durante un cuarto de hora, se pasa a un bote-spray y se rocía a la posible víctima. Después de estornudar un par de veces, la integridad del ser verde está asegurada. Como la curiosidad mató al gato probar-probará, pero solo una vez, os lo aseguro...
Creo que es la idea mas obviamente eficaz que ha tenido el ser humano desde que a alguien se le ocurrió poner ruedas y un mango a las cestas de la compra del Mercadona.