Aprendiz de todo

Interesada en cualquier forma de vida basada en el carbono que aporte sabiduría.

09 junio 2008

Reiki

Si hablamos de curar con las manos empezamos a pensar en misticismos, hechos sobrenaturales o locura de unos pocos.
Si hablamos de fisioterapia o osteopatía parece que la cosa se torna occidentalmente seria.
Este fin de semana he tenido contacto con la práctica Reiki.
No tenía ni idea de lo que era, ni tan siquiera me sonaba el nombre, pero resulta que sin saberlo ya la conocía. La recibí de un fisioterapeuta hace tiempo, en aquellos tiempos en los que me contusionaba esternones y me fracturaba dedos y muñecas.
Es una técnica que se usa incluso en los hospitales para mejorar el estado de los pacientes, y parece comprobado que aporta beneficios a la salud sin efectos secundarios.
Al parecer es algo que cualquiera puede aprender. Existen diferentes cursos, desde iniciación a avanzados que te permiten incluso hacer Reiki a distancia.
El caso es que mi "iniciación" ha sido tan extraña que aún sigo impactada. Demasiado íntimo y complejo como para contarlo con detalle, pero tener la sensación de que todos los sentimientos humanos posibles atraviesan literalmente tu cuerpo por un agujero, puede resultar como mínimo intenso. Lo mas curioso es que miré y no eran míos.
Un poco de miedo a lo desconocido nunca viene mal para aprender cosas nuevas y abrir la mente.